El Habitus es un conjunto de principios de percepción, valoración y actuación intrínsecas al ser humano; se forma socialmente, a partir de la familia y los grupos sociales a los que el individuo se integra a lo largo de su vida. No es consciente ni emocional, pero está inmanente en el comportamiento cotidiano.

 

Podemos definir al Habitus como todos los acondicionamientos asociados a una clase particular de condiciones de existencia que pasan por el nivel socioeconómico, la etapa de vida, la pertenencia generacional, el género y la localidad geográfica de desarrollo. En este sentido es una ESTRUCTURA.

 

El Habitus es duradero y transferible, es decir, está inmanente a partir de su adquisición y hasta su muerte; y se adquiere por imitación, se puede heredar y se aprende inconscientemente. Se adquiere a partir de la familia, la escuela, el club o cualquier otra formación aglutinadora social. En este sentido es ESTRUCTURADA.


La función primordial del Habitus es generar y organizar las prácticas y representaciones que, sin ser reglamentadas, están colectivamente orquestadas y generan identidad y aceptación. En este sentido es ESTRUCTURANTE.